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Tuesday, January 29, 2013

Ni Pasivo, Ni Agresivo: Asertivo



 

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Esta vez quiero dirigirme a los que son padres por primera vez, aunque se es padre siempre por primera vez porque cada hijo es una experiencia única y particular. En el tema de formar a los hijos, la pregunta más usual es: ¿Cómo lograr que sus hijos, generalmente, los más pequeños  se comporten bien en casa, en la de los amigos, supermercado, consultorio del pediatra?

Es la misma pregunta  que se hacen padres y madres, independiente de la edad del hijo/hija
¿Cómo ser asertivos?

¿Cómo mantener la calma?

¿Cómo trazar límites sin extralimitarse?

¿Cómo saber decir NO?

¿Cómo lograr una escucha real?

Hoy vamos a reflexionar en  la pregunta cómo ser asertivos, desarrollando los tres conceptos:


Comportamientos Pasivos:




 

ü  Expresión de sumisión y suplica en el rostro, el cuerpo y en el tono de la voz.

ü  Miedo al conflicto, al berrinche y a la culpa.

ü  Dejar que el niño haga lo que le venga en gana para evitar el berrinche

ü  Dejar de poner límites y normas al niño, creyendo que si se le imponen se le ama menos.

ü  Miedo a la crítica y al rechazo o al qué dirán “sentirse estricto, exagerado o drástico.

 
Comportamientos Agresivos:

 
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Elimine el falso paradigma de que “La letra con sangre entra” Nunca escatimar en la seguridad y protección del Niño.

ü  Usar la violencia en todas sus expresiones como método de corrección y formación.
 
ü   Dejar de escuchar razones que provengan del niño o de otro adulto, usando el temor, la amenaza y la imposición “El tiene que aprender que el/ la que manda soy Yo.”
 
ü  Actitud de rigidez e inflexibilidad negándole al niño la oportunidad de elegir.

ü  Imponerse sin dar opciones.

ü  Interpretar de irrespeto al padre o a la madre, las señales de independencia del niño en las diferentes etapas de su vida.


Comportamientos  Asertivos:



 
v  Permitir y promover la toma de decisiones. Enseñarlo a tomar opciones.

v  Expresar la autoridad con claridad y amor en la postura del límite y la regla.

v  Asumir la pataleta y el berrinche del niño con paciencia, volviéndolo una oportunidad para el aprendizaje.

v  Establecer expectativas y límites claros, de tal manera que el niño entienda que se espera de El

v  Dar importancia al  aprendizaje del niño, por encima de la aprobación o desaprobación de los demás.

v  Mantener el objetivo de educar al niño por encima de la usual impaciencia, irritabilidad o impotencia que el padre o la madre puedan sentir.

v  Ofrecer al niño opciones que lo enseñen a elegir para el desarrollo de su autoestima.

 
Ahora usted decida, ¿en que categoría se encuentra usted?

Recuerde que es completamente humano que usted como padre se sienta impaciente, irritable o incapaz de manejar algunas situaciones. Tenga también en cuenta el temperamento de su hijo/hija, pues si usted tiene un temperamento parecido puede ser  que a veces fluya o se distorsione la comunicación. Pero tenga presente  que la experiencia del ser padres es única ya que no solo constituye una oportunidad para promover el desarrollo de su hijo/hija, sino que también es una oportunidad de crecimiento personal para usted.



Sunday, January 27, 2013

Padres al borde de un ataque de nervios




“Si queremos que nuestros hijos sean personas de bien, debemos empezar nosotros por ser personas de bien”, decía Albert Einstein. Y es que los niños aprenden por imitación en esos primeros años de infancia. Si tú lees, ellos leen; si te escuchan dar las gracias, ellos también lo harán; si tratas con respeto a los ma-yores, ellos también respetarán a los abuelos… La educación de los hijos es como hacer equilibrios sin red. Los hijos nos dan felicidad, pero también preocupaciones y estrés.
Los padres de hoy vivimos estresados. El trabajo, la casa, el jefe, los amigos, el ocio, la pareja… y los hijos.

“Los padres están al borde del ataque de nervios”, explica la psicóloga Patricia Ramírez. Para ella, la paciencia es fundamental en la educación de los hijos, “pero parece que nos queda poca”
añade. En muchos hogares, los gritos y las discusiones son el pan de cada día. Los padres se quejan de que sus hijos no les obedecen, que están siempre tensando la cuerda. Y los hijos, que sus padres no les entienden y que son demasiado estrictos. El diálogo y el respeto son los ingredientes para recuperar la convivencia en los hogares.
Los gritos, dicen los expertos, hacen que los niños se pongan violentos y a la defensiva. Acercarse con calma y explicarles qué es lo que está mal es lo que se debería hacer. El niño entenderá qué es lo que está haciendo mal y tratará de no hacerlo.

El niño, también, debe sentirse respetado. Si a un niño le repetimos una y otra vez lo que hace mal, le decimos que es un “niño malo” o cualquier otra etiqueta, se lo creerá. Pensará que no sabe hacer nada o que como es malo, da igual lo que haga. Se convierten en niños sin autoestima y “lo que es peor, llegan a interiorizar que el amor de sus padres está en función de cómo se comporten. Algo muy cruel”, explica Ramirez.



Los niños entienden las cosas cuando se las explican y si es de manera tranquila, calmada y dialogada mucho mejor.  Estos padres autoritarios, de hoy y de siempre, no crean un clima de diálogo y confianza en la familia. Todo lo contrario, los hijos dejan de plantear sus dudas, sus errores o su día a día por miedo a enfadar al progenitor y ser castigados.
Son muchas las tareas que a los padres nos distraen cada día, pero la educación de nuestros hijos es fundamental para que se conviertan en “buenas personas”. Los valores y las “buenas costumbres” se aprenden en el hogar. La escuela y la formación posterior refuerzan y apoyan esos valores. Así, debemos dar un alto en el camino, echar el freno y volver al diálogo. La convivencia familiar y la sociedad ganarán con ello.

Por Ana Muñoz Alvarez

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Friday, January 25, 2013

El Nino aprende con el ejemplo


 





Los niños siempre están mirando lo que los padres hacen, si tu no quieres que tu hijo grite! entonces  no grites, si no quieres que mienta entonces no mientas tú. Los niños aprenden por imitación! Tú eres el modelo de hombre o mujer para tu hijo. El ejemplo requiere motivación! la motivación proviene del miedo del amor. Tú eliges. Si le exigimos el respeto por los demás, entonces nosotros primero tener respeto por la pareja, por lo vecinos, por los que trabajan con nosotros. De el ejemplo.